¿Cuántos grados se ganan con una cubierta de piscina?
Es una de las preguntas más frecuentes cuando se plantea instalar una cubierta de piscina: ¿realmente permite disfrutar de un agua más caliente? La respuesta es un rotundo sí. Mucho más que un simple elemento de seguridad o una protección contra la suciedad, la cubierta de piscina actúa como un auténtico sistema de calefacción natural y ecológico. Pero, en la práctica, ¿cuántos grados puede ganar el agua?
⚡ TL;DR: Lo que debe saber
- Ganancia media: una cubierta de piscina permite aumentar la temperatura del agua entre 6 y 10 °C de forma 100 % natural.
- Cómo funciona: aprovecha la energía solar (efecto invernadero), bloquea el viento (que enfría la superficie del agua) y limita la evaporación nocturna.
- La más rápida: la cubierta plana o cubierta baja calienta el agua con mayor rapidez gracias al reducido volumen de aire que contiene.
- La más confortable: la cubierta alta calienta el aire ambiente y crea un microclima que permite bañarse incluso cuando hace fresco.
- Beneficio directo: la temporada de baño se prolonga considerablemente (de abril a octubre) y el uso de la bomba de calor se reduce de forma significativa.
- Ventaja ecológica: al limitar la evaporación, la cubierta reduce el consumo de agua entre un 65 % y un 75 %, según la FPP.
La cifra clave: un aumento natural de entre 6 y 10 °C
De media, cubrir la piscina con una cubierta permite ganar entre 6 y 10 grados con respecto a una piscina descubierta.
Naturalmente, este aumento de temperatura depende de varios factores: la región donde se encuentre, las horas de sol diarias, la exposición de su jardín al viento y el modelo de cubierta de piscina elegido.
Sin embargo, incluso en las regiones más al norte o durante días menos soleados, el incremento mínimo observado suele situarse entre 4 y 6 °C. Suficiente para transformar un agua algo fría en una piscina realmente agradable, sin gastar un solo euro en electricidad.
Una eficiencia térmica tan elevada lleva a muchos propietarios a preguntarse qué opción elegir: ¿una cubierta de piscina o una bomba de calor?
¿Cómo consigue una cubierta calentar el agua de la piscina?
El secreto de este aumento de temperatura se basa en principios físicos muy sencillos, optimizados gracias a la calidad de los materiales, como el policarbonato, utilizados en la fabricación de las cubiertas.
1. El efecto invernadero (energía solar gratuita)
Es el principal motor del calentamiento.
Las paredes transparentes o translúcidas de la cubierta dejan pasar los rayos del sol. El calor queda atrapado bajo la estructura y se transmite directamente al agua.
2. Una barrera térmica contra el viento
El viento es el mayor enemigo de la temperatura del agua, ya que enfría rápidamente la superficie de la piscina.
Al cubrir el vaso, la cubierta de piscina actúa como un eficaz cortavientos.
3. Limita la pérdida de calor durante la noche
Por la noche, la temperatura desciende y el agua se evapora, llevándose consigo los grados acumulados durante el día.
La cubierta retiene el calor y limita considerablemente esta evaporación. Como resultado, al día siguiente el agua apenas ha perdido temperatura.
Cubierta plana, baja, semialta o alta: ¿qué influencia tiene sobre la temperatura?
No todas las cubiertas calientan el agua de la misma manera ni con la misma rapidez.
La regla es sencilla: cuanto menor sea el volumen de aire encerrado bajo la estructura, más rápido se calentará el agua. En cambio, un mayor volumen de aire ofrece un nivel de confort diferente.
🔹 Cubierta plana y cubierta baja: las campeonas del calentamiento rápido
Con una cubierta plana o una cubierta baja, el espacio entre la superficie del agua y el techo de policarbonato es mínimo.
Resultado térmico: el efecto invernadero es inmediato y extremadamente eficaz. La energía solar captada se transmite casi por completo al agua, sin necesidad de calentar previamente un gran volumen de aire.
¿Para quién? Es la solución ideal si su prioridad es disfrutar rápidamente de un agua más caliente, manteniendo al mismo tiempo una integración muy discreta en el jardín.
🔹 Cubierta semialta: el equilibrio perfecto
La cubierta semialta (generalmente entre 1,20 y 1,80 m) ofrece un volumen de aire intermedio.
Resultado térmico: calienta el agua de forma muy eficaz, prácticamente al mismo nivel que una cubierta baja, pero también empieza a calentar el aire bajo la estructura.
¿Para quién? Es la elección perfecta para quienes desean bañarse bajo la cubierta durante la primavera o el otoño, protegidos del viento y disfrutando de un agua a unos 28 °C gracias al efecto invernadero.
🔹 Cubierta alta: efecto invernadero y máximo confort
La cubierta alta (más de 1,80 m) crea un auténtico espacio habitable alrededor de la piscina.
Resultado térmico: el agua tarda ligeramente más en calentarse que bajo una cubierta baja, ya que primero debe calentarse un volumen de aire mayor. Sin embargo, ese mismo aire se mantiene agradablemente templado y crea un auténtico microclima. Aunque en el exterior haga 15 °C, bajo la cubierta pueden alcanzarse fácilmente 25 °C.
¿Para quién? Para quienes desean disfrutar del entorno de la piscina, instalar tumbonas, relajarse o bañarse durante gran parte del año sin sufrir el frío al salir del agua.
Si desea comparar ambos modelos y elegir el que mejor se adapta a sus necesidades, consulte nuestra guía completa: ¿cubierta alta o cubierta baja?
Mucho más que unos grados: más meses de baño y grandes ahorros
Ganar hasta 10 °C cambia por completo la forma de disfrutar de la piscina.
La temporada de baño se prolonga considerablemente. Según un estudio reciente realizado por el CSTB para la FPP (Fédération des Professionnels de la Piscine), una cubierta de piscina permite mantener el agua por encima de los 20 °C durante mucho más tiempo.
En muchas regiones, podrá bañarse desde principios de mayo hasta finales de septiembre, es decir, prácticamente el doble de tiempo que con una piscina descubierta.
Y el aumento de temperatura no es su única ventaja. Al limitar la evaporación, la cubierta también permite realizar importantes ahorros de agua. Según la FPP, una cubierta de piscina reduce el consumo de agua entre un 65 % y un 75 % a lo largo de una temporada, un beneficio tanto para su bolsillo como para el medio ambiente.
La opinión del experto de Abridéal
Invertir en una cubierta de piscina es apostar por el máximo confort y la tranquilidad.
Se acabaron los baños en agua fría y las bombas de calor funcionando sin descanso. Gracias a un aumento natural de hasta 10 °C, su piscina se convierte en un espacio de disfrute garantizado desde la primavera hasta el otoño.
¿Duda entre el rápido calentamiento de una cubierta baja y el confort que ofrece una cubierta alta? Nuestros asesores están a su disposición para estudiar la orientación de su piscina y recomendarle la solución a medida que mejor se adapte a sus necesidades.